El ecomuseo “L’Olivier”

OliveOilTour Artículos

Durante nuestra estancia en la región Francesa de Provence-Alpes-Côte d’Azur, disfrutamos de la visita del ecomuseo “L’Olivier”. Este museo, situado en Volx, da una visión amplia del mundo de los olivos y del aceite de oliva. El museo está lleno de información valiosa e interesante, y queremos compartir con ustedes un par de cosas curiosas que llamaron nuestra atención.
El aceite de oliva se ha utilizado como producto cosmético desde tiempos inmemoriales. Los atletas untaban sus cuerpos con aceite para proteger su piel y fortalecer el tono muscular. Homero mencionaba el aceite en sus escritos, no cómo alimento, sino como ungüento, medicamento, o perfume. Los egipcios introducían flores (rosas, loto, iris) o sustancias aromáticas (mirra, canela) en calderos con aceite de oliva. Allí se maceraban, y a la mezcla resultante se le añadía sal para que estas fragancias no se pusieran rancias.

  • repas ecomusee olives france

Todos conocemos el jabón de Marsella, e incluso alguno lo hemos utilizado alguna vez. ¡Pero quien creería que la receta para elaborarlo es originaria de Siria! (donde se preparaba desde el siglo VIII). La fórmula para fabricarlo llegó a Francia gracias a las Cruzadas. Incluso se llegaron a promulgar leyes en el siglo XVII que obligaban a los productores de este jabón a utilizar exclusivamente aceite de oliva para su elaboración. Sin embargo, desde el siglo XIX, no es necesario utilizar aceite de oliva para preparar el Jabón de Marsella. Sorprendentemente, basta con utilizar cualquier aceite vegetal (al 72%). Ni siquiera tiene denominación de origen protegida. Aun así, en todo el Mediterráneo, la gente sigue preparando jabón con aceite de oliva, y algunas marcas cosméticas sólo utilizan el aceite de oliva virgen extra de mejor calidad para elaborar sus productos.
Otro de los usos sorprendentes del aceite de oliva que descubrimos fue la oleomancia. Esta práctica adivinatoria sirve, entre otras cosas, para averiguar si alguien sufre del mal de ojo. La técnica consiste en derramar gotas de aceite en un vaso o plato con agua. Un erudito interpreta el modo en el que flotan las gotas, y según el resultado, dictan un remedio. Esta agua con aceite no se puede tirar en cualquier sitio, se debe utilizar para regar una planta con flores. Las personas que practican la oleomancia deben pasar por distintos ritos de formación e iniciación antes de poder interpretar el comportamiento de las gotas de aceite.
Para coronar nuestra visita disfrutamos en el pequeño restaurante del ecomuseo “Les petites tables”. Allí nos deleitamos con los excelentes platos del menú, que se preparan con ingredientes ecológicos locales y varían según la estación del año. Pudimos saborear la dedicación y pasión que ponen la chef en cada delicioso bocado!